Una de las aplicaciones más populares del césped es en los entornos de piscinas, ya que además de ser antideslizantes e higiénico aportan frescor.

No obstante, no sirve cualquier tipo de césped  para la piscina y por ello, tenemos que elegir una variedad que sea fina y tupida, con un elevado aguante a la pisada, resistente al cloro y a los productos de mantenimiento de la piscina y sobre todo al sol.

Por ese motivo, las especies de césped que mejor funcionan para este uso son la  agrostis, festuca, lalium o poa.

Adem√°s de elegir el tipo de c√©sped adecuado, tambi√©n necesitara unos cuidados b√°sicos que principalmente son el permitir el drenaje en los l√≠mites de la piscina poniendo m√°s arena de fondo o utilizando alg√ļn pincho. Tambi√©n necesitaremos aplicar a principio de primavera un fungicida¬† y escarificar una o dos veces al a√Īo. Y finalmente deberemos tambi√©n airear el suelo pinch√°ndolo y tapar con arena o turba.

Césped artificial para piscina

 Si te gusta el verdor del césped natural pero te da pereza pasar el cortacésped, el césped artificial es una excelente alternativa a la hierba natural alrededor de tu piscina.  El mantenimiento es mínimo si lo comparamos con el césped natura.
Los modelos de césped artificial especiales para piscinas aportan al césped un drenaje superior en cuanto a líquidos y suciedad comparado con el césped natural, esto evitará que se creen charcos alrededor de la piscina.
Por otra parte, son césped preparado para no sufrir la acción del cloro, de los rayos ultra violetas, ni por la humedad.